La próxima Conferencia de las Naciones Unidas para el
desarrollo Sostenible se celebrará entre los días 20 y el 22 de julio en Rio de
Janeiro- Brasil.
Esa Conferencia, también llamada de Rio+20, tiene como
objetivo intentar avanzar sobre el compromiso de los Estados miembros y de la
comunidad mundial en los grandes cambios del siglo XXI.
La Rio+20 versará sobre dos temas centrales: “la economía verde”
y la “institucionalidad global”, consideradas por los movimientos y
organizaciones sociales insuficientes para enfrentar la crisis planetaria
causada por el modelo de producción y consumo capitalista.
Esa Conferencia forma parte de las negociaciones entre los
países miembros de la ONU que empezó en 1992, en la llamada “Rio-92” en la que
fue aprobado el famoso “Protocolo de Kioto”.
Esas negociaciones están estancadas desde hace 10 años y
juegan un importante papel en la gestión de las cuestiones del modelo de
desarrollo (formas de producción y consumo), autonomía de los pueblos, soberanía
alimentária, cambio climático, pobreza, etc.
Ante la incapacidad y descredibilidad de la ONU por su falta
de acción y propuestas falsas para enfrentar los problemas existentes, los
movimientos y organizaciones de la sociedad civil organizan una contra-cumbre
con el intento de construir estrategias de cambio claras y sólidas.
Alternativas construidas a partir de las experiencias de lucha de varios
sectores como mujeres, juventud, poblaciones indígenas, ambientalistas, economía
solidaria, etc. que ya constatan la existencia de condiciones materiales y tecnológicas
para que tengamos nuevas formas de producción, consumo y organización política
que sean soluciones reales a nuestros problemas.
Esa contra-cumbre se llama “Cúpula de los Pueblos” y tendrá
lugar paralelamente a la Rio+20. Tiene como lema “Rio+20 por justicia social y
ambiental”. Es organizada por un comité facilitador formado por diversos
colectivos y redes de la sociedad civil brasileña. El comité fue formado
durante el Fórun Social Mundial en Dakar- Senegal en 2011.
La programación de la Cúpula integra actividades
autogestionadas por las organizaciones participantes que deben incluirse dentro
de uno de los 3 ejes de debate del evento. El primero busca denunciar las
causas estructurales de la crisis, de las falsas soluciones y de las nuevas
formas de reproducción del capital. El segundo propondrá soluciones y nuevos
paradigmas a partir de os pueblos. El último tiene como objetivo estimular
organizaciones y movimientos sociales a articular procesos de lucha
anticapitalista posteriores a la Rio+20.
Toda esa movilización y organización de la sociedad civil
demuestra la gran capacidad de los pueblos, que no tienen el poder del capital
y que sufren las consecuencias de las decisiones de estos que lo tiene, de
construir alternativas de un mundo que pueda ser más justo social y
ambientalmente. Que sea democrático, valorando e incluyendo toda la diversidad
cultural, étnica, geográfica, religiosa, de género, etc., en procesos hechos
por los pueblos para los pueblos, respetando sus singularidades y diferencias.
Vivimos en un momento decisivo para la humanidad e ya no
queda tiempo para equívocos y falsas soluciones. El cambio climático ya es un
hecho sentido en la piel. La mayor parte de las catástrofes ambientales son consecuencias
de la manera como producimos, consumimos y organizamos la sociedad. Los
problemas ambientales están directamente relacionados con las desigualdades
sociales. Por eso, las soluciones para estos problemas deben estar juntas, como
propone la Cúpula de los pueblos.